12/04/2019 by marioregueira

Si esto es un hombre

Primo Levi (1960)

Era el invierno de 1943 cuando el grupo de Primo Levi (Torino, 1919), que trataba de unirse a la Resistenza partigiana, fue capturado por las fuerzas fascistas. Ante la perspectiva de una ejecución sumaria, Primo confiesa ser judío, algo que le serviría para ser trasladado a un campo de concentración en Fossoli desde donde, algunas semanas después, será embarcado en los infames vagones de ganado, junto con cientos de personas más, en dirección al complejo de campos de Auschwitz. Continuar leyendo en Sermos Galiza [GAL].

#Activismo e resistencia#Crítica#Holocausto#II Guerra Mundial#Literatura#Memoria#Primo Levi#Tradución

23/01/2017 by marioregueira

Los mejores libros de 2016

Una vez que la mayor parte de las listas más o menos colaborativas han ido saliendo a la luz, quiero dejar, igual que el enero pasado, mi impresión del año literario en lengua gallega. Como ya dije, e imagino que seguiré diciendo en el futuro, esto es una lista mínima y completamente personal, que es la única forma que tengo de hacerla. De lo que leí (que fue mucho, pero tampoco fue todo), yo me quedaría con estos libros para resumir el 2016. Sobra decir que hay muchos otros excelentes, algunos capaces de disputarles el protagonismo a estos, simplemente yo comenzaría por ellos.

Cara ao leste, de Antía Nara (Xerais)

Para mí, una de las sorpresas literarias del año. El regreso a la narrativa de Antía Nara, con una novela de tesis, capaz de generar su propio suspense cenital apelando a un argumento tan de actualidad como liberado de los tópicos esencialistas con los que habitualmente es tratado. El genocidio silencioso que esquilma nuestro país de su juventud, el papel de las identidades subalternas en la realidad rural, la propiedad de la tierra o el futuro de una Europa post-soviética son temas que, por desgracia, no es habitual ver en la literatura gallega contemporánea. Y mucho menos tratados con esta maestría.

Suicidas, de Fran Cortegoso (Chan da Pólvora)

La pena más grande del año fue la muerte de un autor joven y prometedor, pero también ver como el relato de su final amenaza con reinterpretar una apuesta poética que debería ir mucho más allá y ser leída al margen de las leyendas y sus acasos. Suicidas no es un libro importante por haber salido días antes de que su autor falleciera, deberá ser un libro importante para nosostros por muchas otras cosas, entre ellas una apuesta lírica con una densidad no vista antes y una perspectiva ante la creación poética tan amplia que es imposible evitar el sentimiento de vértigo.

Novas do Exterior, de Xosé Luís Santos Cabanas (Axóuxere)

La crónica de Santos Cabanas conmueve por dos motivos: el primero y más evidente por la historia que narra, que parte de la detención de su hijo, Antom Santos y continua en los 63.000 kilómetros de viajes a la prisión del subtítulo, la parte más visible de un calvario judicial y penitenciario absolutamente kafkiano. En segundo lugar, porque el padre del prisionero es capaz, incluso así, de ofrecer un relato de calidad, con una cierta distancia que sin embargo no deja de denunciar los absurdos que rodearon el juicio, el castigo añadido de la dispersión y del régimen penitenciario, al tiempo que testimonia la solidaridad que le fue saliendo al paso.

#2016#Antía Nara#Axóuxere#Chan da Pólvora#Crítica#Fran Cortegoso#Lectura#Literatura#Xerais#Xosé Luís Santos Cabanas

30/03/2016 by marioregueira

Guerras y galaxias

Desde su defensa, en enero de 2016, algunos medios se hicieron eco de mi tesis doctoral A narrativa na reconstrución do campo literario de posguerra. Repertorios e imaxinario nacional no proxecto de Galaxia. Quiero destacar, dentro de estas aportaciones, las entrevistas que me hicieron Ana Romaní, para el Diario Cultural de Radio Galega y María Obelleiro para el semanario Sermos Galiza, esta última aparecida el pasado lunes. No es fácil resumir casi setecientas páginas en unos minutos de conversación o en unas cuantas preguntas, y considero el hecho de que ambas consiguiesen tocar algunos de los puntos de mayor interés de un trabajo tan largo, un mérito de ambas periodistas.

La entrevista de Ana Romaní puede escucharse aquí [Gallego] y la de María Obelleiro puede leerse en este enlace [Gallego].

entrevista SG

#Crítica#Edición#Editorial Galaxia#Franquismo#Guerra Civil española#Literatura#Prensa

27/03/2016 by marioregueira

Racimos y manzanas

Los ritos de los sentidosSoy el damasceno y sí abrieran mi cuerpo / brotarían de dentro racimos y manzanas. Pocos versos podrían definir mejor el espíritu de Los ritos de los sentidos que estos del poeta sirio Nizar Qabbani, uno de los grandes nombres de la poesía árabe y que no podría faltar en ninguna de sus antologías. El volumen que nos ofrece el equipo formado por Jaouad Elouafi, Bahi Takkouche, Manuela Palacios y Arturo Casas se caracteriza por no huir de elementos que en ocasiones podrían ser tomados como lugares comunes con cierto resabio orientalista. La cultura árabe como un desbordamiento de la sensualidad, como una fuente de evocación llena de olores a fruta y especias y donde las pasiones corren desbocadas, es presentada en muchos de los poemas del libro sin mayores complejos. Sin duda la intención editorial acompaña esta perspectiva, y por ello Los ritos de los sentidos es un volumen de gran tamaño, apaisado y enormemente vistoso que cuenta además con el arte caligráfico de Hachemi Mokrane como un elemento que compite en protagonismo con las propias transcripciones convencionales de los versos y sus letras de molde latinas o árabes.

deseño2~01

Y sin embargo, como no podría ser de otra forma en un trabajo que cuenta con la participación de personas como Manuela Palacios y Arturo Casas, la perspectiva es mucho más amplia y los propios sentidos, con su sensualidad adyacente, encuentran también motivos para el discurso diverso y las posibilidades subversivas. Así, sorprende el marco temporal amplio, en el que la poesía sufí de entre los siglos VIII y XIII convive con poetas del siglo XX y de la actualidad. También el hecho de que en la primera se incluya una mujer, Rábi’a Al-Adawiya, no por acaso una figura que sirve de puente entre la filosofía mística y los primeros cuestionamientos sobre el papel de la mujer en la sociedad. Quizá Al-Adawiya sea la primera de una corriente de poesía femenina continuada por otras autoras contemporáneas presentes en el libro, como la saudí Fawziya Abu-Jálid, capaz de sellar la paz en sus versos entre las serpientes edénicas y las mujeres. Junto a esta perspectiva, Los ritos de los sentidos recoge también su propio inventario del exilio. Los conflictos nacionales y el dolor de la separación vibran en la simple mención de nombres como el del palestino Mahmud Darwish, pero también en los versos del kurdo Buland Al-Haidari o del iraquí Ahmad Matar. Diversidades que también son geográficas y marcan el continuum cultural entre las tierras más alejadas del Oriente y el próximo Magreb.

deseño2

Un volumen que responde a la evocación y al estímulo visual que muchas personas buscarán entre sus páginas, pero que también tiene la gran virtud de contener tanta diversidad y miradas alternativas como para hacer reventar sus costuras. Sin duda de ellas brotarán racimos y manzanas, también pasiones que rebelan las entrañas de las amantes contra sí mismas y el constante amor a la identidad que, como canta Qabbani puede resumirse en su misma sencillez: Aquí están mis raíces, aquí mi corazón, aquí mi lengua / ¿debo hablar más claro? ¿acaso necesita el amor explicación?

#Crítica#Literatura#Poesía árabe

13/03/2013 by marioregueira

Entrevista en Criticalia

Saíron esta mañá as miñas respostas ao cuestionario que Armando Requeixo pasa a distintos creadores da literatura galega, unha forma de medir o pulso á nosa cultura que xa ten a súa historia detrás e que seguramente terá aínda moita máis por diante. Sen dúbida a lectura destes Parlamentos das Letras será aínda máis interesante en perspectiva, na comparativa, ou dentro duns anos, que é cando a min me ten graza ler as entrevistas. De momento esta é a miña visión, o pulso acelerado do tempo que vivimos, e por aí andan as lecturas que me seguen acompañando, a perspectiva sobre a miña propia obra e, como non podía ser doutro xeito, tamén o meu punto de vista sobre a cultura galega e o que están facendo e desfacendo con ela.

#Creación#Crítica#Edición#Entrevistas#Galiza#Literatura

07/06/2012 by marioregueira

Ellis Island

Sospeito que Eduardo pensou en min para presentar este libro chamado inconscientemente polo lugar ficticio dende o que escribo o meu blogue. A Illa de Gorée, tamén chamada illa ou porto dos escravos, tiña un papel simbólico importante no meu primeiro libro de poesía, un libro que sei que lle é moi querido, por razóns literarias e extraliterarias.

Ao mesmo tempo o lugar real, a verdadeira illa de Gorée é unha variante simétrica, no outro punto do Atlántico desta illa de Ellis. Ambas protagonizaron, en distintas épocas e de distintas formas, o tráfico de persoas entre os vellos e os novos mundos. No caso de Gorée, foi o que os teóricos chamarían moitos anos despois “migración forzosa”, no caso da illa de Ellis, a migración era forzada dun xeito máis indirecto. Quero insistir no de forzada, porque non creo que existise nunca unha migración voluntaria, voluntarias son as viaxes, as primeiras clases, os cruceiros turísticos, os paseos… Por iso as clases altas nunca pasaron pola illa de Ellis. A migración, aínda no caso no que se nos disfrace como unha procura da terra das oportunidades ou do soño americano, sempre é unha versión máis ou menos lixeira do tráfico de escravos.

O control xa non se estabelece no punto de partida, pero segue a existir unha modulación e selección da entrada de persoas, unha clasificación da man de obra, unha criba de persoas coas que encher un país que quere formarse dun determinado xeito e para iso non quere enfermos, miserábeis, nin axitadores políticos que poidan turbar o seu soño de felicidade.

Dise que a illa, ambas illas en realidade, representan un exemplo dos non-lugares, é dicir, espazos sen entidade que se caracterizan polo simple paso de persoas. Este invento dos non-lugares foi moi frutífero en determinadas expansións ou narrativas da posmodernidade, pero para min ten unha importancia vital na historia das narrativas subalternas. Dalgunha forma porque, como acabo de explicar, son as persoas subalternas, as que non viaxan en primeira, as obrigadas a transitalos. Penso que na xestación deste libro pesa moito o feito de estar pensado para un guión televisivo, unha das escasas formas nas que un discurso subalterno como o da poesía pode chegar a un grande público.

Da mesma forma, creo que late nel a presión da subalternidade do propio Perec, francés descendente de xudeus polacos, que viu a súa nai morrer no Holocausto e ao seu pai nas filas do exército francés durante a Segunda Guerra Mundial, feitos que parecen pesar moito na empatía deste discurso e na sensibilidade que demostra. El mesmo recoñece que os xudeus son epecialmente sensíbeis ao lugar aínda que este pertence a todos os expulsados dos seus fogares, a todos eses migrantes á forza que sumaron ás súas penas o tránsito pola illa. Se cadra só unha persoa descendente de minorías e de migrantes, e familiarizada por tanto cos seus discursos, podería crear un libro inclasificábel coma este, inclasificábel, aínda dentro da particular orixinalidade da súa obra.

Creo, da mesma forma, que este libro non chega a nós por casualidade. Comezaba falando das simetrías que a Illa de Ellis e a de Gorée teñen no relato das migracións humanas. Dun xeito semellante, gústame pensar en Eduardo Estévez como unha simetría de min mesmo e de moitas outras persoas deste país. Eu, como moita outra xente, son descendente de emigrantes que decidiron retornar, Eduardo é un descendente de emigrantes que decidiu retornar. Da miña familia, que nalgún momento dos anos setenta deixou un porvir brillante no outro lado do Atlántico, aprendín que se migra pola forza pero que se volve sempre por amor. Amor, ás persoas pero tamén amor á terra, aos proxectos políticos, á dignidade ou pode que ás mesmas narrativas subalternas das que falabamos antes. Tamén que ás veces volvemos a lugares onde non estivemos, e que case sempre eses lugares son o rostro demudado do propio país.

Penso que este libro naceu nun contexto que nos é particularmente alleo: escrito por un xudeu francés, fala das migracións feitas a norteamerica das que o noso pobo se mantivo especialmente afastado. Non aparecen Coruña e Vigo ao lado de Rotterdam, Palermo ou Hamburgo. Os galegos que chegaron á illa de Ellis non o fixeron en número suficiente como para ser mencionados. E porén, cando Perec escribe estes versos debe supoñer que chegarán, aínda que sexa con atraso, á lingua e as mans da segunda diáspora da humanidade, que é a nosa. A chegada deste libro non é unha chegada: é un regreso, vén con historias nosas contadas por outras bocas, con sensacións que nos son máis que coñecidas; e como todos os regresos faise por amor, un amor que debemos á sensibilidade (migrante e subalterna) do seu tradutor.

Texto feito para a presentación, o sete de xuño de 2012, do libro Ellis Island, de Georges Perec en tradución de Eduardo Estévez.

#Crítica#Edición#Galiza#Literatura#Textos de presentación

23/09/2011 by marioregueira

Contesta ou disparo

Os comezos dos noventa foron unha etapa curiosa para a Galiza, ou ao menos así os lembra a miña memoria de neno. Unha fase de efervescencia e de consolidación do marco autonómico. antes de saber que a longa noite de pedra do fraguismo sería tan longa e sería de pedra tan dura. Un tempo no que o imaxinario do noso país comezaba a redefinirse, como espertando aínda das limitacións da ditadura e sen ser aínda plenamente consciente das que o porvir político lle reservaba. A capital cuestionada medraba dun xeito exorbitante e por todas partes se afianzaban iconas identitarias de maior ou menor calado, como se o país reparase en cal era o seu papel como comunidade dentro do novo marco e decidise sacarlle o zugo. Abríanse museos, botaban As bólas máxicas pola tele, o Dépor ascendía e unhas cantas mentes preclaras reuníanse para parir un programa que nos ataría nas tebras para sempre baixo o irónico título de Luar.

Nalgún lugar deses noventa que eu lembro sobre todo por sensacións e eventos un autor publicaba a súa primeira obra. Fran Alonso celebra neste 2011 os vinte anos de escrita pública que separan aquel Trailer destes nosos días, na segunda década do terceiro milenio. E faino cunha homenaxe a ese pasado, recompilando algunhas das entrevistas que realizou no alén dos tempos, cando traballaba en Diario 16. Non é a primeira vez que Fran Alonso nos deixa un agasallo así, lembro que os seus Males de cabeza, ofrecidos de balde polo portal Vieiros, poderían ser perfectamente un dos primeiros ebooks galegos, polo menos en canto a libros actuais e xa editados en formato convencional. Aquel agasallo cumprirá tamén axiña dez anos e anticipou con moita antelación este indeciso momento dixital das nosas editoras.

Contesta ou disparo é un libro distinto, non só porque non exista en formato convencional, senón tamén polo seu carácter de recompilación xornalística. Concretamente a dun tipo de entrevista curta e directa que deixa en poucas pinceladas unha impresión que se pretendía superficial, pero que pode virar en intensa ao ser posta en correlación ao tempo transcorrido. Polas súas páxinas desfilan, para a nosa sorpresa, moitos dos personaxes que naquel momento se tiñan por populares. E digo para a nosa sorpresa porque é curioso ver como mudou a nosa noción da popularidade nestes anos, como moitos desapareceron, outros mudaron a súa traxectoria e outros teimaron máis ou menos no mesmo de sempre. Algúns outros deixáronnos de súpeto, mentres non deixamos de sorrir ante un Isaac Díaz Pardo que, hai vinte anos, se sentía «na antecámara da morte», ignorante de todas as cousas que aínda lle gardaba o destino. Algúns outros, como os Diplomáticos que falan dos seu primeiro disco, atópanse no borde dunha carreira fecunda que naquel momento probabelmente nin sequera sospeitaran.

E será o poder da evocación ou a mitoloxía que facemos sobre os propias lembranzas da infancia, pero todo o libro contén unha boa parte dese aire dos anos pasados sobre esta terra, cando as cousas aínda non viraran terríbeis e nosa identidade non era posta en cuestión coa facilidade coa que pode selo hoxe. Se cadra sería interesante que o autor procurase a algún dos entrevistados hoxe en día para sometelos ao mesmo cuestionario, como un espello do que mudaron as cousas en vinte anos, como fraquexou , cando fraquexou, parte da súa ilusión, e tamén onde ficaron algúns desenganos demasiado temperáns. No fondo, con cousas así, é como facemos (e comprendemos) a nosa historia.

#Crítica#Edición#Edición dixital#Fran Alonso#Galiza#Literatura

15/09/2011 by marioregueira

A cegueira pasional (Lois Pereiro en NY)

Hai uns días facía Xoán Abeleira no seu blogue unha reflexión necesaria sobre a sobrevaloración que a miúdo abunda na poesía galega, ou polo menos na nosa percepción dela. Facíao ao respecto de Lois, cousa que tamén, neste ano de fastos, se podería dicir que era algo necesario. Poucas culturas teñen unha celebración anual tan intensa como o Días das Letras que sobrecargue desa forma a produción crítica sobre un autor concreto. E menos culturas aínda teñen unha crítica tan benigna como a nosa. É comprensíbel polo tanto, que moitas veces sexa necesario poñer unha nota de lucidez no medio de tanta louvanza. Seguramente esaxeramos, seguramente sobredimensionamos, e moi probabelmente algo houbo desa cegueira pasional en todas as cousas que se dixeron sobre Lois no último ano. Porén, mesmo así, creo que moitos dos argumentos empregados merecen un retruque. En parte, por suposto, polo que atinxen a Lois, pero tamén nunha moi boa parte polo que tocan ás relacións das literaturas pequenas cos centros de poder estabelecidos, e tamén pola forma na que construímos o noso propio criterio literario dende elas.

Debera comezar recoñecendo honestamente que non creo nas escalas literarias, ou por mellor dicir, non creo que esas escalas se marquen por méritos estritamente literarios. A literatura, como toda actividade humana está inzada de cuestións sociais, ou o que é o mesmo, de cuestións políticas. E está inzada a distintos niveis, dende as relacións persoais até as que, a un nivel internacional sitúan a cultura dos autores no resto do mundo. Eu non me atrevería a dicir que Lois Pereiro era mellor poeta que Sylvia Plath, como non me atrevería a dicir o contrario. O que teño claro é que se Lois nacese nun país anglófono nunha familia que gozase dun status económico e cultural similar ao de Sylvia, a recepción da súa obra sería completamente distinta do que foi, e o seu papel na literatura universal tamén. Non é casual que ningún autor galego da súa mesma quinta goce do recoñecemento internacional do que goza Sylvia Plath, tamén non é casual que non haxa ningún xenio internacional recoñecido que escribise en lingua corsa, en bretón ou en guaraní. Non sei se a literatura galega é un globo inchado, o que está claro é que na literatura universal si que hai moitos globos inchados, inchados co aire que estruturas políticas fortes (Estados con linguas a protexer, academias e crítica nacionalista) sopraron sobre eles. Nunca saberemos a que poderían chegar os nosos autores nacidos nos trinta se tivesen a capacidade de difusión e o aparello crítico que impulsou á poesía en lingua inglesa desa época. Sabemos porén, que se Arthur Rimbaud nacese uns quilómetros máis ao sudoeste, escribise en bretón e tivese como amante a un campesiño en lugar de ao vello Verlaine, hoxe non saberiamos absolutamente nada del. E iso aínda que escribise «exactamente» os mesmos versos que escribiu en francés.

Isto non quere dicir que non teña o meu propio panteón, que non haxa poetas das que gusto moito máis do que doutras nin que a propia Sylvia Plath non sexa unha delas, porén, nunca me atrevería a dicir, máis aló do gusto persoal que unhas sexan «grandes poetas» e outras non. Para min, algo así representa unha abstracción dos condicionantes sociopolíticos que son incapaz de efectuar e tamén representa o feito de asumir unha escala de posicións que sei feita a costa deles.

En segundo lugar, eu valoraría os textos referenciados de Lois como un acto de honestidade antes que como unha falta de orixinalidade. Por unha banda, porque é moi difícil medir algo tan abstracto como ao orixinalidade dun autor. Os «xenios» mencionados polo compañeiro Xoán non foron completamente orixinais, inscribíanse con maior ou menor fidelidade nunha tradición propia, aínda que fose indo contra ela, unha tradición á que lle debían moitas cousas aínda que na maior parte dos casos se gardaron de explicitalas mediante referencias. Hoxe en día eles destacan por riba desas referencias, pero calquera estudo minucioso chegaría para sinalar as débedas da máis grande das outsiders con outras autoras e coa súa propia tradición literaria.

Por outra banda, como dixen noutro sitio, non hai que esquecer a consciencia de Lois á hora de falar como intermediario cultural de cara a unha literatura que sabe minorizada, e até certo punto, illada nas relacións literarias internacionais. Lois non só «cita», na maior parte dos casos «introduce» na súa cultura elementos que a vigoricen, que a interconecten co mundo e que axuden a actualizar o seu repertorio ao ritmo que marca a contemporaneidade. A voz galega de Lois impostando voces e deformando outras ideas non é un demérito, senón todo o contrario. E non, non é orixinal, porque todos os autores falaron antes do amor e da morte, da enfermidade e da angustia, e ninguén lembra quen foi o primeiro que o fixo. E se nos pode parecer que Lois non foi capaz de «regurxitar» esas ideas doutro xeito é porque el mesmo nos deixa, honestamente, un plano para seguirlle os pasos, unha testemuña do diálogo con outros autores, un diálogo que fai no nome de toda unha cultura e que tamén forma parte (e non pequena) do seu legado.

En definitiva, entendo moitas das sensacións de sobrevaloración que se poden dar no contexto do Día das Letras e tamén sei que esas sensacións son moi frecuentes no propio percurso cotián da literatura galega, porén creo que temos que saber ser xustos coa nosa propia cultura, tanto para o bo como para o malo. É posíbel que o valor de Lois Pereiro se vise modificado por este último ano, pero tamén debemos ser conscientes de que a súa comparación  con autores doutros contextos culturais sempre terá un pouso de inxustiza. Sempre pensei que se Lois nacese en Nova Iorque en lugar de en Monforte a súa obra sería hoxe un clásico contemporáneo da literatura estadounidense, e por tanto, un valor internacionalmente coñecido. Aínda que só fose polo contexto biográfico do seu último libro e o protagonismo que a enfermidade tiña nos medios e na cultura da época. Lois, salvando as distancias, representou algo moi semellante entre nós, un autor «popular» capaz de canalizar unha serie de temas e preocupacións ás que a maior parte da cultura estaba virando descaradamente as costas pero que seguían sendo vitais para unha grande parte da sociedade. O resto, o tempo, pero tamén a capacidade de erguer e valorizar a nosa cultura serán os responsábeis de dicilo. De momento, non é pouco.

A primeira imaxe é un coñecido retrato de Vari Caramés, a segunda está tomada de aquí (sen acreditar) e a terceira é do propio Xoán Abeleira.

#Cotidiano#Crítica#Literatura#Teoría

26/09/2010 by marioregueira

Opio

X rexeita unha condecoración. De que serve rexeitala se a obra a acepta? A única cousa da que cada quen que pode enorgullecerse é de facer a súa obra de tal xeito que ninguén poida pensar en concedernos unha recompensa oficial polo noso traballo.

de Opio – Diario dunha dexintoxicación de Jean Cocteau

#Crítica#Epigramas#Literatura

Este sitio web emprega cookies para que vostede teña a mellor experiencia de usuario. Se continúa navegando está dando o seu consentimento para a aceptación das mencionadas cookies e a aceptación da nosa política de cookies, pinche na ligazón para máis información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies